Bajo el lema “Francisco de Asís: una semilla de vida eterna”, la peregrinación trajo a Medellín un fragmento óseo del cuerpo del santo y propició un encuentro alrededor de su legado de paz, fraternidad, sencillez y cuidado de la creación. El recorrido nacional había comenzado en Santa Marta y continuó durante julio por diferentes ciudades y departamentos de Colombia.
La programación se desarrolló del 21 al 23 de julio e incluyó el traslado y la bienvenida de la reliquia en la Parroquia San Benito de Palermo, eucaristías, espacios de oración, adoración ante el Santísimo, veneración, confesiones y reflexiones sobre los centenarios franciscanos, el Año Jubilar y la indulgencia plenaria. Uno de los momentos más significativos fue la celebración del Tránsito de San Francisco de Asís, acompañada por las provincias franciscanas y la Orden Franciscana Seglar, que renovó el llamado a vivir la paz, la reconciliación y la fraternidad.
La visita concluyó con el traslado de la reliquia a la Casa San Pedro Bautista, en Itagüí, desde donde continuó su peregrinación hacia Santa Fe de Antioquia. Su paso por la parroquia dejó en nuestra comunidad una invitación a seguir el ejemplo de San Francisco desde la humildad, el encuentro con el otro y el cuidado de la creación.
Como Universidad franciscana, reconocemos en San Francisco de Asís una inspiración permanente para formar seres humanos sensibles ante las necesidades de los demás y comprometidos con la construcción de una sociedad más fraterna. Su reliquia nos recordó que cada gesto de cuidado, servicio y reconciliación puede convertirse en una semilla de transformación.
Fuente: Boletín Hay Noticias


