Durante cuatro días, se vivió una agenda que integró charlas técnicas, visitas, encuentros con expertos, conformación de equipos, jornadas de creación y presentación de propuestas finales, junto con una Muestra Gráfica que permitió comunicar visualmente las ideas desarrolladas durante el reto.
Los equipos asumieron el desafío de imaginar hábitats lunares, vestuarios especializados y objetos funcionales para la vida cotidiana fuera del planeta Tierra. Cada disciplina aportó una mirada complementaria, desde las soluciones arquitectónicas, tecnológicas, la expresión artística y las necesidades humanas en entornos extraterrestres.
La experiencia también propició conexiones con expertos internacionales vinculados al ecosistema de exploración espacial, quienes ofrecieron charlas técnicas y para enriquecer el desarrollo de las propuestas estudiantiles. Destacamos la participación del Dr. Alejandro Núñez, representante del Space Center Houston.
El Reto Lunático fortaleció competencias como el liderazgo, la comunicación, el pensamiento crítico, y el trabajo colaborativo; demostrando el valor de integrar diferentes disciplinas para afrontar desafíos complejos.
Celebramos el compromiso de la comunidad universitaria, quienes hicieron posible una experiencia de aprendizaje compartido. El Apolo 11 ha aterrizado, llevando la misión lunar a su fin, a su vez dejando nuevas perspectivas, vínculos y aprendizajes que seguirán caminando junto al talento Bonaventuriano hacia horizontes aún por transformar.
Fuente: Facultad de Artes Integradas


