Trabajamos por el territorio rural y la vida campesina en el Valle de Aburrá
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    Trabajamos por el territorio rural y la vida campesina en el Valle de Aburrá

    La Alianza por el territorio y la vida campesina se creó en el 2017 y está conformada por la Universidad de San Buenaventura Medellín, con el programa de Ingeniería Ambiental; la Universidad de Antioquia con el Departamento de Trabajo Social y el Instituto de Estudios Regionales – INER; la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, con la Escuela del Hábitat, y la Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila. Esta iniciativa busca encaminar acciones conjuntas de investigación, extensión y docencia con miras a desarrollar procesos sociales, políticos, académicos y jurídicos que permitan la construcción de una región rural campesina en el Valle de Aburrá y en primera instancia, la implementación del Distrito Rural Campesino.

    La decana de la Facultad de Ingenierías, Helena Pérez Garcés, nos cuenta sobre el trabajo de nuestra Universidad dentro de esta Alianza por la permanencia y defensa del territorio y la vida campesina.

    ¿En qué contexto nace la Alianza?

    La Alianza nació de los proyectos de investigación que se han realizado en el tema de ruralidad en la Universidad de San Buenaventura desde hace aproximadamente cuatro años, y de varios proyectos de consultoría que se han trabajado como el Cinturón Verde Metropolitano. En la línea de gestión territorial de esos proyectos trabajan conjuntamente la Facultad de Ingenierías, de mano de la decana Helena, con la profesora Diana Elizabeth Valencia Londoño de la Facultad de Artes Integradas.

    De ahí surge la iniciativa de la Alianza en el Valle de Aburrá. Se quiere generar desde las universidades una serie de capacidades que permitan la sobrevivencia del territorio campesino. Esto viene de la mano con una iniciativa por parte de la comunidad campesina de declarar el Distrito Rural Campesino dentro del Plan de Ordenamiento Territorial de Medellín, que es un área para la defensa y permanencia del territorio rural campesino en los bordes de la ciudad, a través de acciones físico-espaciales, económicas, culturales y sociales.

    ¿Por qué es importante la labor que realiza la Alianza?

    Cuando los territorios son muy urbanos, la vida campesina en los bordes y áreas rurales de la ciudad es poco visible y, en el caso del Valle de Aburrá, para algunos es sorprendente saber que existe esta población en Medellín y en Bello, por ejemplo. Desde esa lógica de la invisibilidad del territorio campesino, la planificación, la definición de políticas públicas y las acciones individuales de las personas empiezan a constituirse en acciones urbanas que pasan por encima de la ruralidad. La Alianza trabaja por brindar instrumentos, intervenciones y fortalezas a los habitantes de dicho territorio y ayudarles a desarrollarlos, para que ellos puedan pertenecer y permanecer en ese territorio rural de la ciudad, así como asociarlo dentro del desarrollo urbano.

    La Alianza trabaja desde tres líneas principalmente; por un lado, está la línea de intervención social liderada por la U. de A., desde donde se realizan los trabajos sociales con las comunidades. Luego, está la línea de participación e incidencia ciudadana desde donde se trabaja la "Escuela de pensamiento y acción campesina", que busca el fortalecimiento de las organizaciones y la ampliación de la participación de las comunidades campesinas. La Universidad de San Buenaventura Medellín está a cargo de la tercera línea, que es la de desarrollo de propuestas de políticas, metodologías y herramientas de gestión territorial. Este fue el tema de la primera versión de la Escuela, que se realizó en nuestra Universidad, y donde 36 líderes comunitarios fueron certificados en competencias de ordenamiento territorial y gestión del territorio por las organizaciones de la Alianza.

    ¿Cómo ha sido su experiencia en la Alianza?

    Para la decana Elena, esta experiencia ha sido muy valiosa porque las instituciones han tenido siempre la voluntad de cooperar y participar conjuntamente en el marco del convenio. No es que cada institución vaya por su lado y trate de sobresalir, sino que se une la capacidad académica de las tres universidades y la Corporación por ese bien común, desde la responsabilidad social de la academia frente a esos problemas territoriales, que están muy cerca de los ciudadanos pero que no los ven.

    ¿Qué se tiene planeado a futuro?

    Este año se tiene un proyecto de investigación aprobado en la dirección de Investigaciones para continuar con la línea de definición de las áreas del Distrito Rural Campesino y la definición de las unidades de gestión, como una propuesta hacia el gobierno municipal y el gobierno del Área Metropolitana, para ampliar este ejercicio de propuestas de gestión y ordenamiento territorial, hecho en Medellín, hacia los municipios del norte del Valle de Aburrá: Bello, Barbosa, Girardota y Copacabana. Asimismo, estamos realizando la segunda versión de la Escuela de Pensamiento e Incidencia de la Vida Campesina, y tenemos actividades de socialización de las políticas de ordenamiento territorial que el municipio adoptó, como el “Foro: El futuro de la Medellín Rural”, que se realizó para poner las ideas que estamos desarrollando en la alianza al servicio del plan de desarrollo municipal y buscar incidencia en las políticas públicas de la alcaldía actual.

    Es muy importante que el municipio y los alcaldes incluyan en sus planes de desarrollo políticas específicas para la ruralidad, y no políticas transversales, donde no se contemplan las necesidades particulares de esta población. Los programas de intervención social normalmente limitan la parte económica a lo agrícola; sin embargo, cuando los campesinos viven en los bordes de la ciudad, tienden a implementar en su quehacer otras actividades propias de la vida urbana, pero no dejan su esencia. Es decir, es una cultura campesina que tiene una relación y una apropiación particular con el territorio, pero que se adapta. Es un asunto del habitar, donde buscamos líneas transversales e incidencia en la política pública, para que esos territorios puedan ser ordenados y visibilizados, tengan políticas propias y una gestión individual. En este sentido, la ruralidad también necesita cuidados y atención desde la academia, las apuestas institucionales, la responsabilidad social del territorio y la construcción que los campesinos hacen de éste.

    “El futuro de la Medellín Rural”

    El jueves 12 de marzo, en el auditorio de la Torre de la Memoria de la Biblioteca Pública Piloto, se realizó el Foro “El Futuro de la Medellín Rural”, donde participaron 350 personas de diferentes grupos sociales, incluidas comunidades campesinas como la Asociación Campesina Agroecológica de la región de Boquerón –Acab–, la Asociación Campesina Agroecológica Campo Vivo, la Corporación Campesina de San Antonio de Prado –Corcam–, la Red Intercorregimental de Mujeres de San Antonio de Prado, San Cristóbal y San Sebastián de Palmitas, el Comité de Impulso de la Asamblea Campesina del Valle de Aburrá, la veeduría del Distrito Rural Campesino, la Mesa campesina de Altavista, y el Diplomado Juventud Rural Campesina.

    Durante el primer segmento del foro, los representantes de la Alianza contextualizaron sobre los temas de El futuro del Distrito Rural Campesino y se hizo lectura de las propuestas para el Plan de Desarrollo de Medellín 2020-2023, a cargo de Susana Correa, de la Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila; "La necesidad de ordenar la ruralidad de Medellín y los elementos del conflicto", a cargo de la profesora Helena Pérez, de la Universidad de San Buenaventura, seccional Medellín; "Ruralidad, conflicto armado y paz en la Medehollín rural", a cargo de Juan Camilo Domínguez, de la Universidad de Antioquia, y "La participación de las comunidades campesinas: clave para el futuro de un Distrito Rural Campesino en paz", a cargo del Profesor Rafael Rueda, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín.

    Durante el segundo segmento, las organizaciones campesinas presentes manifestaron su situación, sus inconformidades y las necesidades de los territorios.

    En el documento adjunto se puede consultar el balance del foro, y de igual manera, se puede visualizar su transmisión en este video.

    Fuente: Facultad de Ingenierías y Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila.
     
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